Perfil de Facebook de Kelvin Castillo

miércoles, 24 de septiembre de 2008

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sábado, 6 de septiembre de 2008


Hoy es el día décimo quinto desde que decidí probar si la decisión que tomé es la correcta. Mi nave hoy tiene un nuevo rumbo y mis espectativas han crecido enormemente.
En aquellos días dije:
"!Estoy harto de no saber si llegaremos o no!; ya no soporto esta terrible incertidumbre. Ya no sé si mi nave va a donde la dirijo yo o hacia donde la lleve el viento".
Así que después de reunirme con mi tripulación y discutir el rumbo de las cosas dije:
"Eleven ancla, enciendan los motores y vallamos de regreso a CAPAES, quizás de regreso allí encuentre respuestas y entienda que es lo que el TODO PODEROSO quiere para mi."
y así lo hicimos.
Aquí estamos con los que un día dejé y pareciera que ha sido Él quien revivió el espacio , las aguas, el viento y el tiempo para que después del tiempo cumplido vuelva a casa.
La teniente y yo estamos satisfecho por el momento pero con muchas mas espectativas esperando que esto sea Romanos 8:28

CAPAES = casa paterno-espiritual

miércoles, 6 de agosto de 2008

Incertidumbre


Cuando llegó el momento en que por fin vimos tierra, pensé que todo mi mundo comenzaría a arreglarse. Luego me di cuenta que para llegar a ella no seria tan fácil, pero igual estaba feliz. Pero hoy, hoy es uno más de los tantos días que he estado esperando para pisar tierra firme y aun no lo logro. Después de tantos días en alta mar me sentí tan feliz de ver la tierra pero ahora es un tormento. No se si llegare a tierra firme o no, porque suceden cosas que me lo impiden por el momento.

Veo la tierra mas no llego, veo el cielo semi-despejado pero cuando descubrí lo seco pensé que todo esto no se tomaría tanto tiempo. Estoy viviendo unos días de terrible incertidumbre. Llegare o no llegare, los vientos me cambian de dirección constantemente y por mas que lucho no estabilizo la nave.

miércoles, 30 de julio de 2008

Percepción y Quimera


Debo admitir que desde que me aleje de casa, jamás he podido dejar de pensar en ella. Su imagen es una constante en mi mente y corazón. Puedo jurar que me desespera ver que aun no he llegado nuevamente a casa.

Hoy, mientras tomaba un descanso vespertino en mi recamara (algo que no hago muy seguido) un sueño pesado he hizo dormir, y entonces soñé:

Estoy sentado en la primera fila, no se si estoy preparado para lo que haré. Después de tanto tiempo, parece un sueño. El reloj de la pared, a mi izquierda, me indica que casi me toca. Mi sensación es extraña aunque siento una enorme satisfacción y placer de estar aquí. Mis hermanos están en igual expectativa; y solo pienso en que no se ni que pensar, decir o hacer.

Por fin el anfitrión me presenta ante la congregación y subo al pulpito. Miro a los espectadores, mis hermanos, y pienso: Estoy aquí y no me imaginaba que seria tan rápido. Ahora la emoción me invade completamente. Antes de que intente siquiera abrir la boca toda la congregación me aplaude con regocijo y recibimiento. Miro a mi pastor; no espero que aplauda pues esta en contra de este tipo de expresión; pero me sorprende verle aplaudiendo como todos y con una sonrisa en su rostro. Miro nuevamente a la congregación y en vez de palabras surgen lágrimas y leve llanto. Quiero hablar pero la congregación sigue aplaudiendo y emocionados dicen cosas que no entiendo. No me esperaba ese recibimiento; pero ¡Gloria a Dios! Nuevamente estoy en mi casa después de un largo y agotador viaje.

Todo se nubla y de repente ya no estoy frente a mis hermanos. ¡Oh no!, todo era un sueño.

miércoles, 4 de junio de 2008

VESTIGIOS DE TIERRA


Ya han pasado tres meses desde que esta nave perdió el rumbo. Las largas noches y los largos días en el mar abierto que nos han acompañado desde entonces, no se conformaron, y pidieron compañía de fuertes tormentas que imposibilitaban nuestro avance en el océano. A veces miraba al cielo buscando una estrella que en la noche diera pista de que pronto estaríamos en calma, pero no la encontraba. En el día, bajo las intensas lluvias, buscaba una nube blanca que me dijera que pronto tendría calma, pero no la encontré.

Pero hoy, gracias al Todopoderoso, he comprobado vestigios de tierra firme. Uno de mis hombres me reporto ver volar un ave que se aleja a pocos kilómetros de la tierra. Esta mañana me he levantado temprano y pude verlo, una increíble corriente de frescura, alivió mi alma que estaba turbada y desconcertada por los terrible días perdidos a la deriva en el mar. El ave pasó volando de este a oeste; lo que me indica que al este se encuentra, por fin, tierra firme donde podré abastecer a mi tripulación de todo lo necesario para continuar el dije de la vida.

domingo, 11 de mayo de 2008

FRACASADO


Como capitán de esta nave me siento fracasado.
Por mucho tiempo me he aceptado a mi mismo, he creído ser capaz y dotado de un don especial. Puedo jurar que hasta creía tanto en mí que no pensé jamás pasar por una situación como la que hoy forma parte de mi cotidianidad. Siempre pensé que mi barco navegaría mar adentro, he hecho talvez, grandes esfuerzos por bogar mar adentro, más las apremiantes circunstancias me han llevado a orillas de una cascada. Mi barco esta a la deriva.

Hoy entre al baño de mi camarote con una simple necesidad fisiológica, pero al mirar mi rostro en el espejo sentí un gran repudio a mi persona, al salir de allí, salí con una de las peores sensaciones que un hombre pueda experimentar: la sensación de haber fracasado, de haberle fallado a todo el que confió en mí. Sin lugar a dudas lo que siento es una terrible decepción de mi mismo. Lo peor de todo es que creo que la tripulación de mi nave percibe lo mismo.

Ya es muy entrada la noche; la tripulación duerme y se que yo también debería estar haciendo lo mismo, pero mi sensación de inútil me hacen permanecer despierto. Talvez mi alma se desahogue escribiendo frágiles líneas como estas.

Más, seguiré luchando para que mi barco no se hunda.

UN DIA APRENDI A NO JUZGAR


Cunando la Biblia dice: No juzgues y no serás juzgado. La mayoría de los que leemos este texto no entendemos que NO debemos juzgar. Lo seguimos haciendo a veces inmisericorde como me paso hasta hace poco.

Hace unos años conocí a una joven con la cual nunca tuve una conversación, pero era muy frecuente verla porque estudiábamos en el mismo liceo. Cuando nos pasábamos cerca nos saludábamos solo con una sonrisa. Terminamos el bachillerato y desaparecimos. Pasaron unos años y la volví a ver en una fila en el cine; nos saludamos como siempre; ella poco había cambiado. Recientemente la he vuelto a ver con cierta frecuencia, ya que me mude en la misma calle en que ella vive. Pero esta vez esta muy diferente: usa ropa muy apretada, mayormente de color negro, un corte de pelo muy moderno y algo llamativo, tiene un terrible aire de grandeza que me causaba desprecio, de hecho cuando nos cruzamos cerca no me saluda con la sonrisa con lo que antes lo hacia así que ya comencé a juzgarla despiadadamente (imagínate, tengo razón). También decidí ignorarla totalmente y siempre que la veo mi corazón y mi mente se empeñan en condenarla por tan ridículo cambio de forma de ser.

Hoy, mientras estoy en el balcón de mi apartamento, mis ojos no poden creer lo que ven: esta chica viene bajando la calle ha vuelto hacer quien era hace años atrás. Yo estaba atónito por su transformación. Que había hecho que esta joven cambiara tan drásticamente? Ni su ropa ni su pelo ni su aire son igual a la joven que repudiaba. Pero esperen, lo que estoy mirando ahora es aun mas extraño: al otro extremo de la calle viene ella con el mismo aire, ropa y corte de pelo que yo no apruebo, es increíble pero ahora me doy cuenta que no se trataba de la misma persona. Al encontrarse se abrazan con tanto cariño. En realidad se trata de hermanas gemelas que se encuentran talvez después de unos años.